lunes, 12 de diciembre de 2011

Respetar la Vida Humana: NO AL ABORTO

Agrupación Fe, liderada por Liliana García, Concejal (MC),se expresa a favor de la vida manifestando a continuación su postura:


La sociedad argentina presenta hoy una situación de crisis por los distintos factores y poderes que la sacuden con grave riesgo de sostenimiento de su cultura tradicional. Uno de los aspectos más atacados es el matrimonio y su familia.

El intento de despenalización del aborto presentándolo como un derecho, vulnera desde su raíz la base estructural de nuestra sociedad, demuele sus principios y conduce a un suicidio social.

La vida es el primer derecho de un ser humano. Si no hay vida, no hay nada. Defender la vida debe ser la premisa principal de aquellos que tuvimos la oportunidad de estar vivos, de ser protegidos y queridos.


Si descubrimos el valor de la vida y de nuestra propia vida, podremos defender la vida incluso de los más indefensos. El milagro de la vida humana inicia en el momento de la concepción, por lo que el aborto provocado es un crimen contra un ser indefenso que hay que evitar. Siempre podemos recurrir a mejores opciones, entre ellas la adopción.

Desde el campo de los derechos humanos, el primer derecho universalmente reconocido es el derecho a la vida. Podemos llamar derechos humanos a aquellos que se atribuyen a todo ser humano por el solo hecho de serlo.

Dado que existe el deber moral de respetar la vida humana, existe también el derecho humano a la vida. El Estado está para cuidar y promover el bien común de la sociedad y para ello, ante todo, debe defender los derechos. De aquí se deduce que el Estado no puede permitir el aborto sin atentar gravemente contra su propia razón de ser. Por lo tanto el Estado debe prohibir el aborto y también debe penalizarlo adecuadamente.

Nuestra fe sobrenatural nos impulsa a reconocer a los niños no nacidos no sólo como animales racionales, sino también como seres creados a imagen y semejanza de Dios, llamados a ser hijos de Dios, fuente de toda razón y justicia. La Palabra de Dios no se opone ni contradice la razón humana, por el contrario, la afirma. El argumento de fe expuesto complementa y perfecciona los argumentos expresados con anterioridad.





Él (Dios) cuida personalmente de un bebé desde el momento de su concepción; su cuidado del feto se extiende a un plan para su vida. Por esa razón Dios considera el aborto de una criatura no nacida todavía como el asesinato de una vida humana.



Salmo 139: 13-18 « Porque tú formaste mis entrañas; tú me hiciste en el vientre de mi madre. Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras; estoy maravillado, y mi alma lo sabe muy bien. No fue encubierto de ti mi cuerpo, bien que en oculto fui formado, y entretejido en lo más profundo de la tierra. Mi embrión vieron tus ojos, y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas que fueron luego formadas. Sin faltar una de ellas. ¡Cuán preciosos me son, oh Dios, tus pensamientos! ¡Cuán grande es la suma de ellos! Si los enumero, se multiplican más que la arena; despierto, y aún estoy contigo…»”.



No voy a bajar los brazos mientras esta ofensiva siga avanzando. Hoy se pone en juego el derecho a la vida, el derecho a nacer. Sé que somos millones los ciudadanos que estamos dispuestos a librar la batalla a favor de los niños que aún no nacieron. La vida y la familia son los pilares de nuestra sociedad y es fundamental darle voz a quienes no tienen voz. La legislación Argentina defiende la vida desde el inicio, la concepción. El Código Civil establece que son personas por nacer las que no habiendo nacido están concebidas en el seno materno, reconoce que desde la concepción comienza la existencia de las personas, y antes de su nacimiento pueden adquirir algunos derechos, como si ya hubiesen nacido



Convocamos a todos aquellos que, como nosotros, están convencidos de que la defensa de la vida y de la dignidad del hombre, en todas las etapas de su existencia, es esencial para la subsistencia de nuestra condición humana y de nuestra sociedad patria; y los invitamos a trabajar con decisión y vigor para evitar, concretamente, que matar a un niño por nacer sea legal e impune en la Argentina.

Una de esas cuestiones es lo concerniente al Aborto, vale decir, de lo que respecta al asesinato de la persona por nacer, del crimen que elimina a la criatura más indefensa que existe, porque el embrión dentro del seno materno es lo más inocente en absoluto que se pueda imaginar…pues es débil e inerme, hasta el punto de estar privado de aquella mínima forma de defensa que constituye la fuerza implorante de los gemidos y el llanto del recién nacido. No se debe desconocer que destruir a un embrión humano significa impedir el nacimiento de un ser humano.

Se debe reafirmar también que no hay excusa que justifique tal atentado: ni el hecho de ser producto de una violación, ni el riesgo de salud de la madre, ni la circunstancia de ser hijo de una mujer demente, ni la inviabilidad de la criatura, ni las enfermedades con las que podría venir al mundo, ni las carencias económicas o afectivas de que podría ser potencial víctima, porque en todas estas circunstancias existe un derecho, el primero, porque es fuente y origen de todos los demás. Es el derecho inherente y fundamental de toda persona: el derecho humano a la vida.

La defensa de la vida es una batalla mucho más pesada, se trata de la vida de un niño por nacer que hoy no puede protegerse. Tenemos que trabajar con mucha unidad, concientes de que cada paso que damos puede salvar una vida, eso es preservar nuestros valores.

El aborto es una práctica que perjudica física y psicológicamente a la mujer y le trae consecuencias que en muchos casos son irreversibles.















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